Doscientos veinticinco años de la primera casa de la ciencia en América

03 Oct 2017Vistas 30 días: 60 Visitas totales: [totalcount]
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Educación e investigación en ingeniería
Noticia de: Educación e investigación en ingeniería

Hace 225 años se da un acontecimiento fundamental para la historia de la ingeniería en nuestro continente y, en particular, para la de nuestra Patria.
Aquí, en la muy noble, insigne y muy leal Ciudad de México, se establece el Real Seminario de Minería, primera casa de la ciencia en el continente americano, primer sitio en el llamado Nuevo Mundo en que se enseñaron sistemáticamente, con orden y concierto, la química, las matemáticas, la física... “para que nunca falten sujetos conocidos y educados desde su niñez en buenas costumbres, instruidos para el más acertado laborío de las minas y que lo que hasta ahora se ha conseguido con prolijas y penosas experiencias por largos siglos y diversas naciones, y aún por la particular y propia industria de los mineros americanos, pueda conservarse de una manera más exacta y completa que por la mera tradición, regularmente escasa y poco fiel; es mi soberana voluntad y mando –instruía Carlos III de España al virrey Antonio María de Bucareli, en 1783–, que se erijan y establezcan y si se hallaren ya establecidos se conserven y fomenten con el mayor esmero y atención, el colegio y escuelas que para los expresados fines se me propusieron los diputados y en la forma y modo que se ordena en los siguientes artículos”.
Esto mandan las Reales Ordenanzas para la dirección, régimen y gobierno del importante cuerpo de la minería de Nueva España y de su Real Tribunal General, que dieron origen a la escuela que empezó sus trabajos en la casa localizada en el número 90 de la hoy calle de Guatemala, donde cruzaron sus armas académicas el barón Alejandro de Humboldt y don Andrés Manuel del Río –descubridor del vanadio, al que él llamó eritronio– y que se trasladó al Palacio de Minería, cuna, sede y símbolo de la ingeniería mexicana, al término de su construcción.
Don Fausto de Elhuyar, quien a la muerte del primer director del Real Seminario de Minería, don Joaquín Velázquez de León y Cárdenas, se hace cargo del recinto, da inicio, aprobado el plan de estudios por el virrey Juan Manuel de Güemes, segundo conde de Revillagigedo, los primeros cursos del recinto el primero de enero de 1792, con ocho alumnos fundadores y un generoso presupuesto de 25 mil pesos anuales.
El primer título de perito facultativo de minas, fue concedido en 1800 a Casimiro Chovell, quien el 28 de noviembre 1810 murió durante el movimiento de independencia, como Rafael Dávalos, Ramón Fabié, Vicente Valencia y Mariano Jiménez –aquella pléyade de sabios que abandonaron las tablas de cálculo, las sustancias químicas y los instrumentos de mineralogía, para empuñar el fusil y la espada al lado del padre Hidalgo– y cuyos nombres, como ejemplo, honran el patio central del Palacio de Minería.
 
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